Es como cuando me dabas de fumar y yo fumaba,a pesar de que tu tabaco de mierda me mareaba.Como cuando yo dormía y tu me mirabas,para luego decirme: te quiero.Como cuando tenía frío y tu te quitabas la chaqueta para dármela a mi en pleno invierno.
Pero tu ahora ya no fumas,en vez de quedarme yo durmiendo nos quedamos los dos,y para colmo hace un calor infernal ¿Dónde está la gracia?
Girl In Black.
En este mundo de odio,nadie por ti velará.
Real.Como la vida misma.
Él la miró, desafiante, apoyado en el marco de la puerta. El pelo rubio le caía por delante de la cara y tan solo asomaba la puntita de su nariz. Estaba sentada sobre la cama, con las piernas (no tan delgadas como a él le gustaría) cruzadas. Miraba al suelo, pensativa.
-¿No me vas a preguntar cómo ha ido el día?
Ella comenzó a sonreir. Sin que nadie lo esperase, ella le devolvió la mirada. Su expresión cambió, dejo atrás el papel de chico duro para así repetir su pregunta, ésta vez con un tono más relajado.
-Cariño, ¿es que no me vas a preguntar cómo me ha ido el día?
Ella se mordió el labio, pero en lugar de sensualidad tan solo consiguió que él levantase una ceja, para así resultar más inteligente.
-Y tú, ¿es que nunca echas de menos el pasado?
-¿Cómo el pasado?- Preguntó él, obviamente enfadado por el poco interés de ella en su pregunta.
-Si, el pasado. Cuando no había problemas. No buscábamos trabajo, ni se terminaba la gasolina demasiado pronto. Cuando no madrugábamos, ni medíamos las calorías. Cuando sólo nos interesaba salir, y beber, y follar cada noche con una persona distinta. ¿No echas de menos eso?
Parecía que ella tenía ganas de mantener una conversación. Pero obviamente... él no.
Se sentó a su lado y acarició su pierna, lentamente. Por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerla. Cuidar de ella era un trabajo demasiado difícil al que jamás pensaba renunciar.
-¿Sabes lo que yo echo de menos?
Esta vez era ella quien se sentía ignorada. Miró al suelo, tratando de adquirir una imagen enfadada.
-Echo de menos salir, y beber...
Ella arrugó la nariz. Por un momento sintió que le odiaba.
-Echo de menos la libertad.
Ella se enfadó un poquito más.
-Y por supuesto echo de menos acostarme con una chica diferente cada semana.
Ella intentó girar su cara, cuando él se acercó aún más cogiendo dulcemente su barbilla. Ella noto el tacto de sus manos, y su olor. Entonces se miraron fijamente a los ojos.
-Pero lo que más echo de menos es que me beses.
Ella arrugó su nariz, con una expresión divertida.
-No seas tonto, te beso cada día.
El se abalanzó sobre ella, tumbando ambos cuerpos en la cama. Olió su pelo.
-Eres perfecta.
-Y tu un romántico.
Su pelo, su cuello, su piel. Ella sujetó su cara y le besó lentamente.
Él se apoyó en su pecho, escuchando sus latidos hasta que se quedó dormido.
Ella le miró, y por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerle.
-¿No me vas a preguntar cómo ha ido el día?
Ella comenzó a sonreir. Sin que nadie lo esperase, ella le devolvió la mirada. Su expresión cambió, dejo atrás el papel de chico duro para así repetir su pregunta, ésta vez con un tono más relajado.
-Cariño, ¿es que no me vas a preguntar cómo me ha ido el día?
Ella se mordió el labio, pero en lugar de sensualidad tan solo consiguió que él levantase una ceja, para así resultar más inteligente.
-Y tú, ¿es que nunca echas de menos el pasado?
-¿Cómo el pasado?- Preguntó él, obviamente enfadado por el poco interés de ella en su pregunta.
-Si, el pasado. Cuando no había problemas. No buscábamos trabajo, ni se terminaba la gasolina demasiado pronto. Cuando no madrugábamos, ni medíamos las calorías. Cuando sólo nos interesaba salir, y beber, y follar cada noche con una persona distinta. ¿No echas de menos eso?
Parecía que ella tenía ganas de mantener una conversación. Pero obviamente... él no.
Se sentó a su lado y acarició su pierna, lentamente. Por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerla. Cuidar de ella era un trabajo demasiado difícil al que jamás pensaba renunciar.
-¿Sabes lo que yo echo de menos?
Esta vez era ella quien se sentía ignorada. Miró al suelo, tratando de adquirir una imagen enfadada.
-Echo de menos salir, y beber...
Ella arrugó la nariz. Por un momento sintió que le odiaba.
-Echo de menos la libertad.
Ella se enfadó un poquito más.
-Y por supuesto echo de menos acostarme con una chica diferente cada semana.
Ella intentó girar su cara, cuando él se acercó aún más cogiendo dulcemente su barbilla. Ella noto el tacto de sus manos, y su olor. Entonces se miraron fijamente a los ojos.
-Pero lo que más echo de menos es que me beses.
Ella arrugó su nariz, con una expresión divertida.
-No seas tonto, te beso cada día.
El se abalanzó sobre ella, tumbando ambos cuerpos en la cama. Olió su pelo.
-Eres perfecta.
-Y tu un romántico.
Su pelo, su cuello, su piel. Ella sujetó su cara y le besó lentamente.
Él se apoyó en su pecho, escuchando sus latidos hasta que se quedó dormido.
Ella le miró, y por un momento, se sintió el ser más afortunado del mundo por tenerle.
‘’Una persona que nos quiere es un peligro permanente’’
Así es,tu eres un peligro para mi y yo lo soy para ti,¿no te resulta un tanto irónico que estemos juntos?
A mi sí,pero el riesgo que estamos dispuestos a correr el uno por el otro tiene una explicación, se llama AMOR.
Amor,que palabra más absurda y sin sentido ¿no crees? Tal vez porque la mayoría de la gente no tiene ni la más remota idea de qué o quién es el amor,hablan de él como si lo conocieran,pero no saben que o quién és ni lo han visto nunca.
Por suerte yo,que me considero una persona afortunada,tengo el placer de conocerlo en persona,y es maravilloso,tan maravilloso que se te cuela dentro como el aire que respiras y no sale nunca más,como te colaste tu dentro de mi sin yo darme cuenta,y cuando me quise dar ya era demasiado tarde,tu me habías embelesado con tus besos y tus caricias,el tiempo empezó a pasar demasiado rápido,tan rápido que justo ayer hicimos seis meses juntos,y yo aún sigo viviendo en el momento en que me besaste por primera vez.
Creeme cuando te digo que ese momento no se me va a olvidar nunca,¿y sabes por qué lo sé? Porque cuando lo intento explicar no encuentro las palabras.Podría decir perfectamente que cuando nos besamos sentí un millón de mariposas en el estómago,pero me quedaría corta,muy corta.
Y desde entonces aquí estamos,tu haciéndome promesas,yo incumpliéndolas,enfadándonos día si y día también,amándonos un día detrás de otro.Así mientras esperamos que llegue el día de marcharnos a nuestra ‘’tierra prometida’’ con nuestros quinientos animales,nuestra cara mansión de 3000 metros cuadrados,y nuestro ferrari color rojo fuego.
Pero hasta que ese día llegue queda mucho,asi que mientras me dedicaré a no prometerte un mundo creado con palabras,sino a darte un mundo basado en hechos reales mezclado con palabras ciertas y verdaderas.
No te prometo algo perfecto Sergio,pero sí verdadero.Sólo te prometo un ''para siempre'' terminado en ''contigo''.
Y lo que sí aseguro,es que no se puede amar más a nadie,de cómo te amo yo a ti.
Qué sería de nosotros sin esas pequeñas cosas que nos unen,de los pequeños desacuerdos que tenemos a veces,y de ese 'algo' que hace de lo nuestro sea único y verdadero.Tú me dijiste una vez que nunca habías sentido por nadie lo que sentías por mi,que lo nuestro sería eterno,y que estarías ahí siempre para hacerme feliz,pero yo contigo descubrí que todo lo que había sentido hasta ahora eran fantasmas,y no amor como yo creía,que no tuve ni idea de lo que era eso a lo que la gente llama 'amor' hasta que llegaste tú,y a cambio de nada me lo diste todo.
Que vueltas da la vida,¿verdad? Un día te quieres morir porque no le encuentras el sentido a nada y al día siguiente aparece una persona maravillosa,que sin saberlo le ha dado un giro de 360 grados a tu vida,y la ha cambiado para siempre.Y no sólo eso,sino que cuando crees que será sólo un poco diferente a los demás,te demuestra cada día más que él es sobrenatural,y que está muy por encima de las demás personas; te hace reír como nadie lo había hecho antes,te regala una camiseta,incluso hace que tu nombre suene bonito cuando sale de su boca,y si ya entramos en detalles,se planta en tu casa haciéndote creer que hay un violador fuera,y cuanto más crees que lo has visto todo,más te sorprende.
Tengo que reconocer que para mí estar contigo es un sueño hecho realidad,porque es por ti por quien sonrío cada mañana al despertar,y por quién suspiro cada noche antes de ir a dormir,porque has despertado a mi yo interior,ese que,como ya te dije,creía muerto,me has devuelto la ilusión,y has conseguido hacerme realmente feliz...pero que sepas que sólo por aguantarme ya tienes el cielo ganado,y que te mereces todo y más.
PD:te amo
Que vueltas da la vida,¿verdad? Un día te quieres morir porque no le encuentras el sentido a nada y al día siguiente aparece una persona maravillosa,que sin saberlo le ha dado un giro de 360 grados a tu vida,y la ha cambiado para siempre.Y no sólo eso,sino que cuando crees que será sólo un poco diferente a los demás,te demuestra cada día más que él es sobrenatural,y que está muy por encima de las demás personas; te hace reír como nadie lo había hecho antes,te regala una camiseta,incluso hace que tu nombre suene bonito cuando sale de su boca,y si ya entramos en detalles,se planta en tu casa haciéndote creer que hay un violador fuera,y cuanto más crees que lo has visto todo,más te sorprende.
Tengo que reconocer que para mí estar contigo es un sueño hecho realidad,porque es por ti por quien sonrío cada mañana al despertar,y por quién suspiro cada noche antes de ir a dormir,porque has despertado a mi yo interior,ese que,como ya te dije,creía muerto,me has devuelto la ilusión,y has conseguido hacerme realmente feliz...pero que sepas que sólo por aguantarme ya tienes el cielo ganado,y que te mereces todo y más.
PD:te amo
Diferentes
Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados, que era demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra el suelo, sabía que sus sueños se habían roto mil veces y ella había dedicado las noches frescas de verano en unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodidamente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas.
Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.
Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.
Las dos estamos aprobadas en la vida y probadas por el amor; masticadas y escupidas.. Por ágrias, o quizá por la falta de paladares exquisitos.
Más de una vez, hemos terminado las dos sentadas en algún parque, sumidas en nuestras comparaciones, midiendo la vida y algunas mentes que, en muchas ocasiones, tuvieron como única virtud veinte centímetros escasos. Pero quizá era eso lo que buscábamos; o no. Quizá nunca hemos esperado más; o sí..
En ambos casos, siempre acabamos sentadas espalda contra espalda, con el índice y el corazón trazando la 'V' de vida; reflejando en el cielo lo grises y disueltas que están nuestras esperanzas; cerrando los ojos, y riendo por el efecto del entendimiento mútuo, disimulando el rimmel corrido y asimilando que, gracias o desgracias a nuestras corazas, sabemos saborear este tiempo nuestro que ganamos cada vez que duele.
Hoy la conversación se centró en los kilómetros, las imposibilidades, el miedo y, como no, el sexo. Ella refutaba mi capacidad de amar, y yo mantenía mi teoría basada en 'intentarlo'. Le hablaba de sus vicios a los malos vicios, ella me recordaba que nuestra amistad es uno de ellos. Y así. Ella y yo. Yo y ella. Nosotras.
En su enorme metro cincuenta y tres han cabido todas mis lágrimas, sobre todo las de aquella noche, en la que el vodka decidió hablar por mi y ella solo se dedicó a escuchar, y a entenderme. En ella está el secreto de ese banco de madera en el cual, a día de hoy, seguirá marcado nuestro número,el número 12 ; en el cual callamos, y nos dedicamos a escuchar el canto de aquellos grillos, que, a su vez, maquillaba el latido de nuestros diminutos corazones, casi tan fríos,como la misma noche.
Ella es las risas a las siete y media de la mañana, esa canción especial,el aliento a tabaco y ron,y muchas otras mágicas mierdas que ella y yo nos hemos dedicado a pisar juntas...
Amistad. Creo que es ahora cuando tocaría definir ese término y decir que una amiga es esa cosa que sacas del bolso cuando la necesitas. Pero no. No os voy a decir qué es o qué significa, porque sé que quizá mi percepción no esté al gusto de sal para todos. Solo mencionaré un detalle: La amistad es esa unidad que mide el tiempo, el espacio, las distancias, la masa y el peso de cada asunto que te come el alma. La amistad es inversamnte proporcional a lo que muchas veces llegamos a merecer. La amistad es: ELLA,LUEGO EXISTO.
-Como el primer día-
Para mi siempre has sido tu;el motivo por el que seguir adelante,el porqué de mi sonrisas,quien a pesar de la distancia ha estado ahí siempre.Has sido mi camino a seguir,la alegría de todas mis decepciones...Alguien a quien regalarle lo más profundo de mi ser,y alguien con quien pude compartir algo más que simples palabras.
Todavía recuerdo aquella noche delante del ordenador,estaba teniendo contigo una típica conversación de críos,tonta y sin sentido,hasta que me pasaste aquel enlace y me dijiste: te la dedico.Para mi sorpresa era una canción de amor.En aquel momento no me quedó muy claro el porqué me ''dedicaste'' esa canción..quizá te aburrías,o quizá no.O simplemente estabas haciendo algo más agradable la conversación,sólo sé que aquella canción se me clavó...,bueno,y que estaba comenzando a sentir algo por ti,lo que sigue ya te lo sabes.
El tiempo fue pasando inevitablemente,acompañado de discusiones,desconfianzas,enfados,reconciliaciones,y llamadas perdidas varias,pero nosotros supimos aprovecharlo,bien con aquellas tardes de verano en la piscina,tu leyendo y yo durmiendo a tu lado o con aquellas otras tardes de ''siesta'' a nuestro modo,todo era perfecto,era perfecto porque estábamos juntos.Posiblemente los inviernos fueran algo más duros para nosotros,ya que no podíamos vernos tanto como en verano,tu matabas el tiempo leyendo y estudiando y yo...en fin,en cosas de mucho menos provecho.Pero siempre nos quedaban aquellas tardes de largas ciber-conversaciones que se hacían algo más amenas con la webcam y el sonido de tu guitarra a través del micro.
En fin,puede que no te hayas dado cuenta,pero todo lo que he escrito esta en tiempo pasado,y está en tiempo pasado porque la gran mayoría de estas cosas ya no las hacemos,y siendo realmente sincera te diré que las echo de menos,y que sé que ahora hay cosas más importantes que hacer que todo esto,pero tenía que desahogarme.Espero que por lo menos hayas dedicado dos minutos a recordar cosas así,mientras leías esto,o por lo menos te haya sacado una sonrisilla tonta,porque yo sigo sonriendo cada vez que pienso en aquellos momentos,o simplemente,cuando pienso en nosotros.
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